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Un buen estado de la goma resulta mucho más importante cuando las condiciones meteorológicas son desfavorables.

Los neumáticos son el punto de contacto de nuestro vehículo al asfalto. Debemos vigilar de forma periódica su estado, la presión y su dibujo, ya que, como se observa en los datos de siniestralidad de la DGT, un neumático con desgaste irregular, o con una profundidad inferior a la mínima permitida, puede suponer un riesgo de salida de vía o pérdida de control del vehículo por falta de adherencia, especialmente con climatología adversa”-

Con lluvia, el mayor riesgo al que se exponen los conductores es el aquaplaning. Este fenómeno se produce cuando el neumático pierde el contacto con la carretera y empieza a patinar sobre la capa de agua que la recubre. En esa situación, lo común es que el conductor pierda el control sobre el vehículo.

Para evitarla, los neumáticos son un factor clave. Un buen estado de la banda de rodadura garantiza que los surcos que la forman evacuen el agua hacia el exterior. El éxito en este cometido depende, en gran medida, de la profundidad del dibujo.


Defectos graves en los neumáticos

Cuando son nuevos, unos neumáticos normales (no de nieve o los llamados all season) tienen una profundidad de entre 6,5 y 7,5 milímetros. Con el uso, la goma se va desgastando, pero mantiene su capacidad de canalizar el agua. Los expertos recomiendan sustituir los neumáticos cuando la profundidad sea menor de dos milímetros.

El estado de la banda de rodadura no es el único motivo por el que un neumático puede generar problemas. En España, casi 1,3 millones de turismos circulan con defectos en las gomas, según los datos de un estudio del Real Automóvil Club de España (RACE) y el fabricante de neumáticos Goodyear, basado en los resultados de más de un millón de inspecciones técnicas de vehículos (ITV).


Las multas

La mitad de los turismos con fallos graves en los neumáticos (51%) sufren un “desgaste irregular excesivo” en la banda de rodadura, mientras que el 16% cuenta con anomalías en su estado. “Ampollas, deformaciones anormales, roturas u otros signos que evidencien el despegue de alguna capa en los flancos o de la banda de rodadura”, dice el informe.

El tercer caso más habitual (14%) es una escasa profundidad del dibujo, menor de los 1,6 milímetros obligatorios por ley. Cualquiera de estos errores impide superar la ITV y se considera infracción grave, con una sanción de 200 euros.

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