¿Te llamamos?

Truco de la moneda para revisar la profundidad de los neumáticos

Durante muchos años hemos hablado de un truco que, desde muchos ámbitos, e incluido este medio, hemos recomendado para comprobar si los neumáticos de nuestro coche acusan demasiado desgaste.

La profundidad mínima legal – y es importante destacar este matiz – de los surcos de los neumáticos ha de ser de 1,6 milímetros. Pero el truco más popular para saber si unos neumáticos han sufrido bastante desgaste recomendable emplear una moneda de un euro, comprobar si la profundidad del surco cubre el borde dorado de una moneda de un euro y, si no lo hace, aunque estuviéramos por encima del límite legal, se recomendaba cambiar de neumáticos.

FESVIAL advertía estos días de que este truco es desaconsejable, por suponer un coste innecesario para el conductor, por no estar demostrado que esos neumáticos no sean seguros y por implicar, por si no fuera poco, un coste medioambiental.

El truco de la moneda de un euro podría ser desaconsejable como referencia para comprobar que nuestros neumáticos están demasiado gastados

¿Por qué el truco de la moneda?

Por un momento podríamos imaginar que la industria del neumático se ha confabulado para recomendarnos sustituir los neumáticos antes de que estos estuvieran verdaderamente gastados. Pero lo cierto es que, en el pasado, algunos fabricantes de neumáticos ya han advertido de que cambiar los neumáticos con una profundidad de surco en el entorno de los 3 milímetros era innecesario, y un desperdicio, y que lo que verdaderamente importa es emplear un neumático seguro y de calidad y, por supuesto, nunca llegar a una profundidad inferior a la legal.

Michelin, sin ir más lejos, ya llegaba a esta conclusión cuando en 2017 convocaba a un grupo de periodistas, entre los que se encontraba este medio, para viajar a su sede en Clermont Ferrand y realizar unas pruebas en las que se enfrentaban neumáticos de la marca francesa y neumáticos de los considerados low-cost.

FESVIAL apuntaba otro aspecto interesante, el de las prestaciones de los neumáticos cuando se aproximan a su límite legal, y proponía que las pruebas en las que se miden las prestaciones del neumático – como el agarre en mojado – y que se emplean, entre otras cosas, para el etiquetado de neumáticos, se realicen con neumáticos que acusen desgaste y no únicamente con neumáticos nuevos.

Algunos estudios, e incluidos fabricantes de neumáticos como Michelin, desaconsejan sustituir los neumáticos tan pronto lleguen a una profundidad de surco de 3 milímetros

Un truco desaconsejado

FESVIAL se ampara en que los estudios sobre accidentología y también según estudios específicos sobre la incidencia del neumático en los accidentes, no reflejan que exista una correlación estadística entre la profundidad del dibujo – entre el límite legal de 1,6 milímetros y los 3 milímetros – y los accidentes de tráfico.

Por si no fuera poco, sustituir neumáticos antes de tiempo, que ciertamente no suele ser lo habitual para muchos conductores, supone un impacto medioambiental directo, por la necesidad de dedicar recursos y energía para fabricar nuevos neumáticos y generar más residuos, por el tratamiento que requiere el neumático que ha sido sustituido.

Michelin apuntaba en 2017 que, si todos los conductores europeos cambiásemos de neumáticos al llegar a los 3 milímetros de profundidad de surco, se necesitaría producir 128 millones de neumáticos más al año.

5 consejos sobre neumáticos

Aunque sea una perogrullada, no es mal momento para recordar algunos consejos para asegurarnos de que los neumáticos de nuestro coche están en buen estado y alargar su durabilidad:

  1. Los neumáticos cuentan con unos testigos en los surcos que nos revelan que se ha alcanzado el límite legal de 1,6 milímetros. Es importante evitar llegar a ese límite y superarlo, porque entonces la seguridad sí puede estar comprometida y nos podemos enfrentar a sanciones, o a no superar la Inspección Técnica de Vehículos.

  2. Aunque no siempre es sencillo, y evidente, recomendamos inspeccionar visualmente los flancos del neumático y la banda de rodadura, en la medida de lo posible – en el eje delantero ayuda poder girar la dirección completamente a un lado, primero, y después hacia el otro lado – comprobando que no existen abultamientos, fracturas, ni pellizcos, que pueden aumentar el riesgo de reventón.

  3. Evita rozar los neumáticos con los bordillos en las maniobras de aparcamiento, pudiendo dañar el flanco; subir bordillos, que pueden dañar la banda de rodadura; o incluso dejar nuestro coche aparcado con el neumático apoyado en el perfil del bordillo.

  4. Asegúrate de vigilar regularmente la presión de los neumáticos de tu coche, incluso con cierta frecuencia, por ejemplo una vez al mes. Una opción muy recomendable es la de adquirir un medidor de presión de neumáticos con sistema de inflado, para poderlo hacer con comodidad en nuestro propio garaje.

  5. Regula la presión de los neumáticos de tu coche en función del uso y la carga. Si vamos a realizar un viaje de larga distancia, con el coche muy cargado, se recomienda ajustar las presiones a lo recomendado por el fabricante, de otra forma existe cierto riesgo de sufrir un reventón.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad